Desde los fundamentos para entender tu avalúo, hasta las técnicas avanzadas para dominar la Valuación Inmobiliaria, Negocios en Marcha, Obras de Arte, Maquinaria, Equipo y Daño Moral.
Llevo dos décadas valuando cosas. Cosas complejas. Una startup no se valúa igual que una multinacional con cincuenta años de historia. Un hospital tiene otra lógica que un centro comercial. Las obras de arte exigen un ojo completamente distinto al de las flotas aeronáuticas. Cada activo esconde su propia narrativa en los números, y descifrarla requiere método, pero también intuición construida con años de práctica.
He trabajado con las normas más exigentes del sector: IVS, RICS Red Book, EVS, USPAP, más las nacionales de SHF e INDAABIN.
Porque cuando hay millones en juego, un dictamen debe resistir cualquier auditoría legal o técnica.
Sin margen para la ambigüedad.
Pero lo interesante llegó cuando empecé a combinar los métodos tradicionales con herramientas que hace diez años parecían imposibles. Análisis geoespacial, modelos estadísticos multicriterio, inteligencia artificial. La tecnología cambió radicalmente cómo entendemos el valor de un inmueble o un negocio.
Por eso creé la Academia. Después de veinte años resolviendo casos reales, me di cuenta de algo: este conocimiento no puede quedarse encerrado. La industria necesita profesionales que dominen la técnica, sí, pero también la ética que la sostiene.
Lo que empezó como una firma especializada evolucionó naturalmente hacia un espacio donde la experiencia se convierte en formación rigurosa.